Manifiesto del Producto Hechizo

ReadyMade. Clon. Falsificación. Ficción. Artificio. Hechizo. Pastiche. Just do it or Do it yourself! Solo hazlo o Hazlo tú mismo! Dolly la oveja, el transporte pirata, las marcas falsas ( PUMA vs FUMA, ADIDAS vs ADDICTED), la silicona, la liposucción, las fotocopias, la mitomanía, el arte, la brujería, la intervención urbana, la cuentería, el esténcil, los pregoneros, el graffiti, los misioneros, las republicas independientes, el MP3, el MP4, los software libre, el azar, las apuestas, la carpintería, el bricolaje…

La manera en que nos adaptamos al cambio de era, al cambio tecnológico, al cambio mundial no deja de dar los resultados más sui generis. Hemos comprado copias casi perfectas de los objetos creados por las grandes industrias. Nos han pagado con billetes falsos que hacen parecer falsos a los verdaderos. Vemos diariamente mujeres embellecer sus cuerpos con artificios y rellenos: lograron la belleza perfecta. Hemos creído las grandes mentiras de la humanidad. Nos hemos tomado las paredes de las ciudades para gritar una vez más que estamos en desacuerdo. Confiamos que el azar mañana nos cambiará la vida mientras compartimos las últimas películas y canciones que bajamos ayer del Internet. Rezamos conjuros para que nuestro amor nos ame. Hoy por hoy preferimos las moto-taxis por el transporte público. Hemos creado un arte de la reproducción no técnica ni industrial sino su versión análoga y hechiza, que resulta en la mayoría de los casos, copias latina del arte hegemónico.

Durante este siglo y el que ya pasó el ser humano ha creado más objetos que en los siglos anteriores y hoy inundan nuestros mares y montañas. La gran variedad de objetos se han tomado nuestro planeta, los seres humanos solo hemos producido una sopa de basura flotante. El cambio climático, la capa de ozono, los enfrentamientos bélicos, el hambre y los desastres naturales llenan las miles de miles de pantallas de tv en el mundo y la radiación es otro de los temas.

¡Alto! Cerramos los ojos y cambiamos de página. Nos devoramos todo esto, lo masticamos y lo escupimos: ha nacido el producto hechizo.

Más que arte es nuestra manifestación humana. Desde hace tres años nos hemos tomado los espacios virtuales o no, públicos o privados a nuestro antojo. Lejos de preocuparnos por el arte, la literatura, la música, la historia, la filosofía como grandes ladrillos del conocimiento universal, nos hemos ocupado de actuar hoy y ahora. Tan adoradores del chontaduro como del David de Miguel Ángel, del diario El Caleño como de Don Quijote de la Mancha, de Beethoven como de los Rolling Stones, de las “copias originales” como de sus hijastras MP4, de las piezas maestras de la pintura como de las piezas maestras de la fotocopia.

Nos hemos concentrado más en la expresión que en los objetos, en el sentido que en las palabras, más en la intención y menos en las firmas. No hemos de buscar soluciones más que parcialmente. Hemos de crear conjeturas y problemas, hemos de vomitar alternativas. Exploramos el límite y el vacío de los preceptos, los tabúes y los clichés, vamos más allá de lo “políticamente correcto”. Somos rebeldes e irreverentes, sin margen ni marginalidad. Renovamos nuestros ojos, manos y oídos. Diseccionamos nuestros pensamientos. Protagonistas solo de nuestras películas inconclusas, estrellas de una constelación lejana. Nos negamos a encubrirnos en una cómoda auto-victimización. Verdugos de nuestras obras. No seguimos, ni creamos estilos. No nos importa ni el silencio, ni el anonimato, ni el ser incluidos en los grandes libros, ni ser originales puesto que ya somos distintos. Nuestras intenciones están lejos de crear algo innovador, algo que tenga significado profundo, que ofrezca nuevos significados y significantes, ofrecemos lo que somos y hacemos algo propio.

No entramos por las puertas, abrimos las ventanas. Ya no tratamos de comprender la realidad solo la vemos pasar.

Actuamos con magia y encanto. Sonreímos con la risa del Gato se Chesshire, salimos de un sombrero, del fondo de una alcantarilla, vamos a pie o en bicicleta, dibujando en las paredes de nuestra ciudad. Transeúntes sin camino y ciudadanos sin hogar. La basura la hemos de transformar en piezas únicas sin valor, hemos de reutilizar las imágenes del televisor, diremos tres palabras y haremos aparecer oro. Producto Hechizo hace convertir lo improbable en aún menos probable, usamos la ironía y el sarcasmo para reírnos de la realidad. Somos y seremos libres. Somos artistas y estamos felices de serlo.

Sientase libre de viajar por estas páginas y comentar su contenido, en esta ciudad hechiza todo es posible…

Una respuesta para “Manifiesto del Producto Hechizo”

  1. Manifiesto indiscutible tomado imagino de esos vientos que manosean nuestros ojos toooodos los días…empezamos a ver la vida con la cabeza gacha pidiendo disculpas por todo lo malo que hemos hecho…acertado manifiesto acertado.

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