Acto primero; Ojo por ojo…
Lugar: el bus y la calle.
4 personajes:
-personaje 1. Nombre: personaje. Apariencia, hombre joven aproximadamente 25 años, tez blanca, vestido informalmente, jeans y camisa blanca de manga larga.
-personaje 2. Nombre: ladrón. Apariencia, hombre joven aproximadamente 20 años, tez morena bajo de estatura rapado y muy delgado, vestido estilo hip hop con un jersey de baseball, lleva una bolsa llena de dulces.
- personaje 3. Nombre: vendedor de frunas. Apariencia, hombre joven aproximadamente 20 años, tez blanca, estatura promedio, viste gorra negra, camiseta de manga corta y jeans lleva una bolsa o caja llena de frunas.
-personaje 4. Nombre: hombre, apariencia hombre de edad media entre 30 y 35 años algo rollizo, tez morena, viste gorra (opcional) camiseta de color oscuro y jeans oscuros.
Otros personajes: motorista y pasajeros del bus, dos raperos.

Una persona se sube a un bus (puede ser también una buseta o colectivo), y busca moviendo la cabeza un asiento vacío, hay dos personas rapeando en la mitad del pasillo estorbando su paso y su vista,
Justo cuando una de estas se mueve alcanza a divisar el ultimo lugar en la esquina derecha, se dirige hacia allí y muestra gusto por la gran ventana que le tocó. Se sienta indiferente y empieza a mirar a través de esta, hay un gran embotellamiento así que el tráfico no avanza mucho, tal vez unos 5 metros cada 5 minutos.
Como el trafico esta tan lento, todo el recorrido hasta el lugar donde se origina el taco esta lleno de vendedores de todo tipo de cosas, caramelos, chocolates, galletas, en fin, acercándose a las ventanas ofreciendo sus productos, uno de ellos se acerca a la ventana del personaje y le ofrece dulces, el personaje desinteresado en absoluto mueve su cabeza de un lado a otro indicando que no desea, entonces el vendedor le agarra de la manga de la camisa y le dice:
- pirobito pasáme el celular
El personaje se sorprende pero no se intimida y sin pensarlo dos veces empuña su mano y lanza un golpe directo contra la nariz del ladrón dejándolo tonto por algunos segundos que el personaje usa para increparlo.
- que te pasa pirobo hijueputa, andá robá a la gran puta de tu madre gonorrea malparido, abríte de aquí gran hijueputa si no querés que me baje y te mate a patadas, bobo hijueputa este, ¿que creíste?, ¿que me iba a dejar robar o que?
Justo en el momento en que el personaje va a expresar su próximo insulto, el ladrón ya en si lo mira directamente, luego mira a su alrededor y desde lo mas profundo de su esófago contrae su cuerpo para lanzarle un escupitajo inmenso que deja al personaje completamente impávido y perplejo sintiendo el lento paso de la saliva deslizándose en su cara. Cuando vuelve en si se limpia la cara con el hombro izquierdo y decide que la mejor forma de defenderse de tal oprobio es contraer su cuerpo para producir una cantidad de saliva igual y lanzarla contra la humanidad, específicamente el rostro del ladrón, y de hecho lo hace alcanzando su objetivo. Ahora las miradas entre ambos están llenas de sed de venganza e inicia una guerra de esputos entre uno y otro, el ladrón escupe, se protege y se limpia, el personaje se cubre se limpia y escupe dejando tiempo suficiente para cada uno de recargarse de saliva. ¡cuidado!, No se puede pensar que es un juego, no lo es, es una batalla, ninguno se esta divirtiendo, ambos están ciegos por derrotarse en esta particular contienda, pero debido a el alto contenido en sal de su almuerzo, el personaje esta en absoluto deshidratado, y haciendo su ultimo esfuerzo, escupe por ultima vez un salivazo sin ninguna consistencia que se desparrama por todas las afueras del bus que avanza algunos metros afectando no solo al ladrón sino también a un vecino colega vendedor de frunas que nada tenia que ver en el conflicto pero que tampoco piensa dejar las cosas así y replica:
- que te pasa pirobo yo que te estoy haciendo gran hijueputa porque me escupís malparido dejáme sano.
Y empieza a lanzar frunas contra el bus y el personaje, lo cual sigue el ladrón arrojando sus dulces también contra este ambos insultándolo, el bus se detiene unos segundos, luego avanza de nuevo un poco mas de los cinco metros habituales, tal vez diez y se detiene de nuevo, así que nuestro personaje alcanza a perder de vista sus dos enemigos, mira a su izquierda y dos puestos mas allá del suyo, recordemos que es el ultimo puesto así que es una silla larga que ocupa todo el ancho del automóvil, hay un hombre muy calmado de mirada insiciva que lo observa también y le pregunta muy calmadamente con una voz tenebrosamente gruesa:
- lo iban a robar oque?
- Si
Responde el personaje
- el huevon ese me dijo que le pasara el celular y yo le metí un puño en la cara jejeje (sonríe despectivamente), el gran hijueputa me escupió y yo lo escupí también.

De repente por la ventana aparece de nuevo el ladrón corriendo armado con una inmensa piedra que lanza a nuestro personaje golpeándolo en su brazo, ensuciando su camisa blanca y cayendo al suelo produciendo ruido, el ladrón desaparece huyendo y el bus avanza una vez mas, esta para no detenerse de nuevo, el personaje sorprendido aun se soba y se limpia la camisa y mientras lo hace mira al hombre que esta a su izquierda observándolo diciéndole:
- jejeje (risa nerviosa) este hijueputa me tiro una piedra
A lo cual el hombre con su calmada y tenebrosa voz responde
- póngase pilas parce
El personaje asustado y aun eufórico mira la ventana y se da cuenta que todo el tiempo, su mejor defensa pudo haber sido cerrarla, lo hace y se recuesta en su silla mientras sigue sobandose el brazo.
Fin del acto.
Acto segundo; No todo lo que brilla…
Lugar: el bus y la calle
2 Personajes:
-Nombre: personaje. Apariencia, hombre joven, atractivo, universitario, viste informal camiseta blanca y jeans, tez blanca, lleva un maletín.
-Nombre: ladrón. Apariencia, hombre joven, delgado y alto, viste al estilo hip hop, tez blanca, luce un fino mostacho, esta muy drogado con los parpados caídos y actitud desgarbada.

El ladrón detiene el bus en una parada, paga el pasaje completo para despistar un poco a los paranoicos prejuiciosos y busca entre los pasajeros alguno que este sentado en la ventana que parezca vulnerable, y se dirige mientras indaga a la ultima silla donde casi siempre en el rincón, en la ventana, hay algún incauto. Esta vez no lo hay pero una silla antes esta nuestro personaje quien mientras mira el paso del bus por la ciudad piensa en un carrete de 35 milímetros de cinta que corre a través de la ventana, pero su visión es interrumpida violentamente cuando siente que alguien se sienta brusco a su lado acorralándolo, el personaje lo observa con sospecha pero igual no se siente intimidado y cuando trata de recobrar aquella imagen escucha la voz de su compañero de silla que le dice:
- que me miras pirobo
el personaje responde con una mirada y lo ignora.
- ¿sabes que gonorrea? Quedáte quietito ahí donde estas, no vayas a hacer bulla, no vayas a decir un culo sino te querés hacer matar ¿me oíste?
El ladrón se marea un poco pero sacude la cabeza para espabilarse
- Si
Responde el personaje calmadamente.
- entonces hijueputica no te la vayas a pasar de listo conmigo que yo te voy es matando gonorrea, ¿Dónde lo tenés? ¿en el bolsillo? ¿queres que te requise? si te requiso me quedo con todo lo que me encuentre ¿me estas oyendo? Bobo hijueputa.
Replica el ladrón mientras cierra sus ojos y frunce el ceño fuertemente, los vuelve a abrir y parpadea.
- si, esperáte que lo tengo en la maleta, ya te lo paso.
El personaje rebusca en su maleta durante algunos segundos hasta que parece encontrar lo que estaba buscando, entonces se dirige al ladrón y le dice con suspicacia.
- esta bien esta bien, aunque bueno, si lo que usted quiere es mi celular lléveselo, pero yo tengo otra cosa que podría interesarle.
El ladrón sorprendido pero con sigilo le dice:
- ¿a si? Y como es eso, hablame pues antes que te estalle gonorrea.
- Pues mira, la cosa es así, tú puedes llevarte el celular sin más, lo tengo en esta mano.
Exhibe y sacude el celular, un modelo bastante apreciable
- como podés ver, es un modelo bastante apreciable.
El ladrón lo mira y aprueba con la cabeza algo desorientado, después el personaje mete la mano de nuevo en la maleta y saca una caja cuadrada del tamaño de su mano muy brillante llena de colores llamativos que cambian con la luz, el ladrón al observarla abre muy bien los ojos y la admira, estira su mano tratando de tocarla, pero el personaje que lo mira fijamente a los ojos la aleja con una sonrisa
- no no no.
Le dice mientras niega con la cabeza y mantiene su sonrisa
- o… la caja de los misterios insondables que esconde sorpresas del mas allá… es tu decisión, pero el negocio es, que no puedes llevarte ambos, observa bien.
el ladrón observa confundido los halos de luz que desprenden de la caja de los misterios insondables que esconde sorpresas del mas allá y se pierde por instantes en los colores que cambian una y otra vez y luego mira el celular que no lo sorprende para nada, trata de discernir entre la realidad y su estado de profunda narcosis, frunciendo el ceño, parpadeando y sacudiendo la cabeza una y otra vez escuchando el resonar en su cabeza de la voz del personaje que repite:
- ¿el celular? ¿o la caja de los misterios insondables que esconde sorpresas del mas allá?
El ladrón parece tener un momentáneo lapso de razón, mientras el bus esta detenido le arranca la caja de las manos al personaje y corre a bajarse, cuando lo logra corre unas cuadras mas eufórico y riendo a carcajadas, se detiene en una esquina y mira a su alrededor fijándose que nadie lo este vigilando, entonces abre la caja.
Fin del acto.
Acto tercero; En boca cerrada…
Lugar: el bus
1 personaje: nombre: personaje. Apariencia, mujer joven aproximadamente 25 años, tez blanca, viste ropa informal una falda y una blusa.

El personaje esta dormido y se despierta unas cuadras antes de su parada, así que tiene tiempo para espabilarse un poco, pasa la mano por su cara quitando la grasa y el sudor que le ha producido un día caluroso que aun no termina, mira hacia el frente y cierra los ojos fuertemente para abrirlos segundos después, estira su cuerpo y se para con paciencia a buscar la puerta de salida, camina lentamente por el pasillo tomada de las barandas del bus que va a muy alta velocidad y la sacude un poco hasta llegar. Estando allí inicia la búsqueda del timbre para anunciar su parada, en el lugar donde usualmente lo encuentra justo sobre la puerta de salida hay un sticker que dice “anuncie su parada con tiempo”, la chica lo lee con indiferencia y continúa su búsqueda. Mirando hacia el techo en otro lugar usual para encontrar lo que busca encuentra otro sticker que dice “no grite, use el timbre, no sea bestia”, ahora sonríe un poco debido a la situación y persiste mirando hacia un lado donde solo halla otro sticker el cual esta vez dice “ si no timbra no paro”, la chica empieza a disgustarse pero decide continuar con su búsqueda encontrando en su camino mas mensajes; “timbre una vez, eso no da leche”, “este transporte es para su servicio, cuídelo”, “si su hijo no vale nada no pague nada”, “si le cojio la tarde la próxima vez salga mas temprano o coja taxi” lo cual la lleva a la desesperación ya estando en su parada, así que decide gritar, abre la boca he inhala pero justo cuando esta a punto de dejar salir su alarido se encuentra un aviso que dice “abstenerse de hablar con el motorista”, cierra la boca indignada y empieza a sacudirse mientras ya las lagrimas inundan sus ojos, piensa angustiosamente, cuadra tras cuadra su parada se aleja, pisa fuerte para hacer ruido, patea el suelo, patea la puerta, la golpea con sus manos, pero nadie parece escucharla, nadie se inmuta y en un momento en el que la resignación parecía ser su única respuesta lee el aviso sobre una ventana que dice “rompa en caso de emergencia” se precipita estrepitosamente sobre la gente que esta en esa silla hacia la ventana, toma el martillo rompe el vidrio en pedazos y sin titubear salta del bus en movimiento.
Fin del acto.
