Tactoscopio es un proyecto que busca generar alternativas al proceso creativo de las artes visuales insertándose en espacios inclusivos no solo a los aspectos visuales, sino por el contrario ampliando el aspecto perceptual del que dispone nuestro cuerpo hacia los eventos artísticos y sensibles.
Tactoscopio nace de una investigación con personas con limitaciones visuales, sin embargo no es un proyecto para la discapacidad, sino que se nutre de diferentes formas de vida y de adaptación de los seres humanos para así crear nuevas maneras de percibir el arte y apreciar la vida en toda su amplitud.

Este proyecto propone hacer visible lo invisible, escuchar el silencio y comunicar en todas las formas posibles que el ser humano posee pero que por la velocidad de la vida contemporánea no se permite explorar.

Tactoscopio actúa como un agente mediador y gestor en el que actividades estéticas, artísticas y pedagógicas encuentran un espacio de desarrollo atendiendo a las necesidades de participación de diversos públicos y teniendo en cuenta el contexto social y económico en el que es posible fomentar el arte y su prestación de servicios. Mediante alternativas pedagógicas que hacen uso de medios táctiles, sonoros, olfativos y visuales, desarrolla una reflexión y una propuesta de diferentes maneras de apreciar al arte, al entorno, a nosotros mismos y al “otro”. Los métodos no son exclusivamente visuales, sino sensoriales y corporales posibilitando la participación desde cualquier condición; de esta manera el arte y la experiencia estética no se limita a un plano de contemplación visual sino que se establece como una experiencia de vida.
Montaje de Exposición A.M. / P.M.

A.M. / P.M concibe el espacio expositivo como un espacio de hábitat y de transformación en el cual se producen diferentes sensaciones que apoyan la experiencia estética de cada individuo, exige de los visitantes que tenga una participación alta pues el recorrido del espacio es de vital importancia.
El montaje de exposición compone una muestra interactiva de estímulo constante en la que el espacio se convierte en un gimnasio para los sentidos. Quien habite el espacio podrá explorar libremente las posibilidades infinitas que su cuerpo le brinde; aprehender del entorno formas cambiantes y flujos constantes. Cada persona caracteriza el espacio permitiendo ser guiado luego de vendarse los ojos aquellos que tienen el sentido de la visión, o caminando a ciegas, con lo que se interna al mundo del no vidente y se experimenta una recopilación de sonidos cotidianos que representan el ciclo de un día.

Para aquellos que carecen del sentido de la vista el recorrido del espacio les permite apreciar propuestas formales que parten del tacto y la háptica. En A.M. / P.M. se oculta y arrebata de la vista del espectador lo que hay para ver escondiéndole y dejando pistas, restos de lo escondido.
Los recorridos se efectúan en compañía de un guía. La fusión de las experiencias de las personas en condiciones distintas mediante la diferente estimulación de sus sentidos y la integración de estas dos partes es la esencia de la instalación.
Esta exposición es un proyecto artístico y social inspirado en los no videntes y en quienes sufren algún tipo de discapacidad sensorial o física. El objetivo no solo es crear una serie rica en texturas, sonidos y olores, sino sensibilizar a la comunidad sobre otros sectores que también son parte de la sociedad y sobre todas las posibilidades que el cuerpo alberga.
El montaje comprende la adecuación de diferentes ambientes sensibles, jugando con los niveles de claridad y oscuridad, de lleno y de vacío, frío o cálido, etc. La propuesta de este espacio es un lugar que muta, que transmuta, por lo que no se convierte en una exposición estática y con una sola forma pues por medio de las visitas y las actividades, durante el día o la noche y durante el tiempo de duración de la exposición, este hábitat habrá adquirido su propio movimiento de existencia. Las condiciones de luz propias de cada día harán igualmente que los objetos presentes sean más o menos visibles, incluso los recorridos de los asistentes se producirán de maneras distintas, dificultándose o facilitándose.

Es cuando lo aparente desaparece que nuestra imaginación recrea el vacío de las imágenes visuales caminando a tientas en un camino conocido y ahora invisible.

A través del montaje, Tactoscopio acerca al público a un conjunto de obras y procesos que hablan de lo que visualmente desaparece en la condición de ceguera o baja visión; ilustra, aclara y permite el acceso a la expresión artística mediante la presencia activa del público participante, siendo el montaje de exposición un espacio compuesto de ambientes creativos y flexibles que posibilitan la autonomía de desplazamiento e intervención de los asistentes. El montaje de exposición incluye obras y objetos, visitas guiadas, charlas y conferencias.
Artistas Participantes

Frente a la distancia que presenta la contemplación Tactoscopio se opone mediante el tacto activo, para el cual es necesario el desplazamiento y el acercamiento; de lo contrario el objeto, dibujo, imagen o cuerpo no será conocido.
En la apreciación de las obras y los objetos, el ojo se frustra: la mirada se inquieta, y en el espectador se produce un profundo efecto de ceguera, de no saber a ciencia cierta qué está viendo, o más bien, qué no está viendo; de no saber a ciencia cierta lo que allí se muestra, o más bien, lo que no se muestra.
Artistas del Valle y del Cauca participan con obras que por sus cualidades permitan al público hacer uso de su cuerpo y sus sentidos para establecer una ruta.
Todo cuanto se posa en el espacio ha de ser tocado, todo cuanto exista allí debe ser activado por la presencia de los asistentes. Las obras nos hablarán de las imposibilidades que generan nuevas alternativas y posibilidades, de lo que desaparece ante los ojos, de los sonidos cotidianos que usualmente no escuchamos, de los olores propios de nuestra región.
De igual manera, es necesario que a través de Tactoscopio haya un acople con los artistas y creadores de cada contexto permitiendo que el proyecto mismo se vaya modificando y enriqueciendo y que los espacios visitados se nutran a través de esta dinámica.
“PROYECCION” (de la serie ilimitantes)
Rened Darío Varona.
(Popayán, Cauca).
Video-instalación. Dimensiones variables

En ésta video-instalación en la que el espacio está dispuesto a manera de féretro, la imagen viaja cuadro a cuadro. Una silla de ruedas en quietud recoge el movimiento de piernas que caminan, niños que gatean, ruedas que giran.
La imposibilidad de caminar que ha inspirado a este artista payanés, le permite viajar mediante la imagen en movimiento. El video se convierte en la posibilidad de desplazamiento, de movilidad; ese espacio recorrido se recoge en la experiencia de quien le observa, es un viaje interno a aquello que nos limita y a aquello que no permitimos que nos limite.
“LA CAJA TRANSLÚCIDA”
Margarita María Ángel.
(Cali, Valle)
Resina de poliéster, vidrio y hierro
Dimensiones variables

Margarita Ángel parte de la experiencia como un conjunto de fragmentos y piezas que se ensamblan una a una y que constituyen la vida misma. En palabras de la artista: “Fragmentos, piezas, partes, residuos, encuentros… Nuestras vidas son una serie de acontecimientos, grandes o pequeños. Recuerdos. Compuestos, de-compuestos-re-compuestos.., pensamientos… Cada quien construye su propia historia.”
Esta obra de manera lúdica nos pone en contacto pieza a pieza en un proceso de conciencia y conocimiento. La torre ha de ser construida por cada asistente y depende de su propia construcción la resistencia, el tamaño y la forma. Aun sin verla o viéndola establece un retro para quien decida tomar las fichas y ensamblarlas.
“SONDEANDO EL ESPACIO”
Dionaea Muscipula.
(Cali, Valle)
Instalación sonora.
Dimensiones variable
En la ausencia de luz el espacio se hace laberíntico, el sonido de unos pasos se magnifica cuando alguien se acerca.
Esta instalación sonora con micrófonos, amplificadores, sintetizadores de sonido y demás elementos sondea el espacio con los sonidos propios del espacio.
Los asistentes se acercan escuchando voces distorsionadas, golpes, campanas, y todos esos pequeños ruidos que escapan a nuestra percepción. El espacio de exposición adquiere nuevas dimensiones en presencia de los eventos sonoros.
Sondear el espacio requiere redimensionarlo, dar cuenta de lo vasto o ínfimo, de lo vacío o lo lleno, de lo disperso o lo hacinado. La instalación es el vehículo para que cada asistente se convierta en una sonda del espacio que recorre.
“LUGARES COMUNES – NO LUGARES”
Gustavo Vidal.
(Yumbo, Valle)
Instalación sonora.
Dimensiones variables.
Un sonido aparece de un objeto que no está presente. De pequeñas cabinas brota el sonido de aquello que oímos pero que es intangible. El espacio de repente se convierte en un lugar común, el baño, la cocina o la calle y sin embargo no es ese el lugar.
Gustavo Vidal interviene el espacio con creaciones sonoras que nos remite a esos espacios de hábitat que frecuentamos diariamente. Descontextualizados y vacíos, ahora se han convertido en un referente, en una imagen que nos viene a la mente. Nuestra memoria no solo recoge una serie de acontecimientos que podemos remitir a una imagen visual, sino también a una imagen sonora o táctil.
“COCUYOS”
Producto Hechizo
(Cali, Valle)
Instalación.
Luces, imágenes proyectadas.
Dimensiones variables.
Si aparece la luz, desaparecen las imágenes y aparecen las sombras. Una sinfonía de luces en la oscuridad, como los cocuyos en una noche oscura, se enciende y se apaga, aparece y desaparece. Así mismo las imágenes que recogen nuestra memoria aparecen y desaparecen, nos vienen y se escapan súbitamente.
En una cueva de sombras Platón representa el mito de la caverna “¿crees que los que están allí han visto otra cosa de sí mismos o de sus compañeros sino las sombras proyectadas por el fuego sobre la parte de la caverna que está frente a ellos?”.
Cocuyos nos recuerda este mito y nos habla de la experiencia como un instante lejano del que solo retenemos una porción. Lo visible es apenas una impresión de nuestra retina alejada de objeto en sí.
“CAJAS DE LUZ”
Tactoscopio.
(Cali, Valle)
Madera, luces, vidrio, acetato, café y sal.
2 cajas de 1,50 mts. x 1,80 mts

Viendo o sin ver miles de granos de café o sal forman líneas o manchas de luz. Se prepara la superficie, se traza una línea y un dibujo se hace una y mil veces.
Estas dos cajas de luz de gran formato proponen un espacio de libre expresión para los participantes. Hechas con materiales muy propios de nuestra región, representan el olor condicionando el espacio, de igual manera proporcionan la textura y los niveles de luminosidad.
“DIBUJOS TÁCTILES”
Grupo Puntos de Encuentro.
(Fundación Carvajal, Cali, Valle.)
200 dibujos de 29cmts x 28 cmts.
Papel Braillón y hojas translúcidas.

Sin ver tocar un rostro representado en imagen. Con los dedos también vemos formas que guarda nuestra memoria y la representación táctil requiere un sentido del tacto altamente especializado.
Un papel especial, como lo es el papel braillón o las hojas translúcidas, permite registrar en relieve líneas y puntos que dan forma a imágenes mentales creadas a partir de la percepción táctil. Recorrer una imagen supone un mapa de representación que se devela bajo la yema de los dedos. Una línea que no se toca, es una línea que no aparece. Los detalles se hacen más difíciles de percibir y el volumen adquiere importancia.
¿Qué ves en tu mente mientras tocas un dibujo?