Archivos para escritura creativa

LLUENTO 01

Publicado en ElBrujoDeOz/Magazin literario con etiquetas , , , , , , , , , , el Junio 19, 2009 por productohechizo

 

Poseidón, que no había desaparecido, sentado en una piedra mirando hacia un río, pensaba en su llegada al mar. Quizá se dejaría arrastrar por la corriente, quizá se convertiría en delfín o quizá llegaría del cielo como acostumbraba llegar: prendido de un rayo luminoso.

Poseidón ya viejo y cansado después de tanto viaje contínuo entre el mar y el nacimiento de algún río, se decide y mete los pies en el agua para acabar con tanta guevonada.  Y en ese momento abro los ojos y se desborda cuesta abajo por mi cara. Poseidón había decidido convertirse en lágrimas.

HAY MOMENTOS EN LOS QUE PREFIERO ESTAR LEJOS

Publicado en ElBrujoDeOz/Magazin literario con etiquetas , , , , , , , , , , , el Junio 12, 2009 por productohechizo

A veces cuando despierto, te huelo pegado en las paredes, en el suelo y entonces mientras me levanto, te encuentro en todo lo que mis ojos acostumbran ver.

Hay instantes que suelen desplegarse haciéndose más lentos, aquellos en los que cierras los ojos y te dejas ser al viento. Te miro cerrar los ojos mientras viajo con tu imagen tan ligera como el aire. Caes y caes y quisiera saber hasta donde llegas, porque se que allí, donde no estoy yo, se dispersa todo lo que sientes.

Luego lentamente la luz se esconde, se vuelve cada vez más sombras. Comprendo que tus ojos han absorbido toda la luz, y que cuando los cierras  se quedan mil imágenes también dispersas.

En ese momento me dejo ser al viento. Ya no te miro, ahora cierro yo los ojos mientras viajo con tu imagen ligera como el aire. Y caigo y me elevo infinitas veces, me voy lejos hasta donde no llegas, pero a donde me has llevado… solo entonces soy agua y salgo.

 

He querido escribirte muchas veces, pero en este caso las palabras se me escapan y nombrarlas para traerlas es entrar a un vacío de aire y de tinta, en donde aún se encuentra lo que no es.

Hay momentos en los que prefiero estar lejos, muy lejos. Quizá me necesites cerca, pero eso es algo sobre lo que no pienso, soy torpe, soy tonta, por pensarte lejos, por quererte así, sin saber cómo te quiero.

Ser fantasmagórico es ser potencialmente una transformación; es habitar espacios tan amplios o tan reducidos, es encontrar algo esencial de nosotros en cada cosa. 

 

APUNTES SOBRE EL ACTO DE DIBUJAR

Publicado en ElBrujoDeOz/Magazin literario con etiquetas , , , , , , , , , , , , , , , , , , el Junio 6, 2009 por productohechizo

(Escritos y dibujos 2004-2008)

He sido una apasionada del dibujo, de las líneas, de las rutas, las formas, las figuras. He dibujado por años. He escrito una historia con cada dibujo. Pero tambien he escrito sobre ese acto tan importante para mí. Muchos de estos escritos los hice pensando en 2 libros que han marcado mi pensamiento: “La cámara lúcida: Notas sobre la fotografía” de Roland Barthes y “Las muertes de Roland Barthes” de Jaques Derridá, a ellos ofrezco mis disculpas por mi acto atrevido, pero debo a ellos las gracias por que me han hecho pensar en lo que hago, cómo lo hago, y qué hay en ello que yo desconozco…

A continuación publico aquellas anotaciones y apuntes que me han robado el pensamiento y me han devuelto a mis dibujos, a aquellos que mientras los estoy dibujando no los veo, pues ciega en el gesto y la expresión solo registro lo que no veo, lo ha que dejado de existir.


Dibujo que se apodera de la escritura,  escritura que se apodera del dibujo. Se interrogan, se anticipan el uno al otro, se confrontan. Cada uno un mar de apuntes, de fragmentos; cada uno un yo distante que transforma al otro y a sì mismo. Dos puntos de partida, dos miradas que me miran mientras yo les observo.

Escribir en el dibujo o dibujar en la escritura, componiendo para sí un diario íntimo, susceptible de ser develado, expuesto al aire como el vientre de un cadáver; diseccionado por mí, diseccionado luego por la mirada del otro. Un trabajo sobre la escritura y el dibujo –en últimas el trazo, el registro- que contendrá a la vez una reflexión sobre la desaparición (lo que ha dejado de ser perceptible).

Lo que se oculta tras la grafía es la desaparición. Un registro pasado. Un autorretrato desaparecido en la desaparición de un retrato. El otro en mí y yo en el otro. La esencia del dibujo es mi obstinación por estar allí, de haber estado allí: la firma del instante, la apropiación de los sujetos.

Dibujo de espectros.

Es en la semejanza que se marca la diferencia, es en el otro y desde el otro como me delimito. Es en donde me pierdo o me encuentro con el otro.

Es en la semejanza del dibujo donde se vacía al retrato de su referente, de la misma manera como se vacía la descripción  en la escritura, en donde el gesto, el vocablo, la palabra y la línea hablan de algo que no representan, hablan del vacío que los circunda. Hablan sobre lo que se ha quedado sin decir y muestran aquello que se ha quedado invisible. No es ni la persona dibujada, ni mi gesto al dibujarla,  pero es a través de ellos que se produce el mensaje.

El dibujo sería en este caso una imagen sobrecargada de sentido.

 

Ese algo terrible que hay en todo dibujo: la ausencia de la imagen por la presencia de un lenguaje. El dibujo tiene relación directa con la escritura. Dibujo que se realiza con plena consciencia del referente pues es el sujeto que mira en el dibujo a todo aquel que le mire. La mirada dibujada, abstraída,  pues en realidad soy yo quien se ha apropiado de los ojos para observar también desde el dibujo.

La transformación que hace el dibujo de la pose de un cuerpo es activa como la transformación que hace la fotografía,  crea el cuerpo modificándolo según mi capricho.

12-04-05 lo que me parece más importante de las información colectada y de las reflexiones que surgen a partir de dicha información, es la visibilidad y la invisibilidad; el vacío que representa la imagen cuando esta completa. Lleno y vacío. Más que el dibujo en sí. La construcción de lenguajes en aras de la desaparición. Siempre hay algo que se registra.

La espectralidad de las imágenes.

 

El yo del sujeto no coincidirá jamás con su propia imagen pues no es la imagen que busca ser aceptada por su referente,  no es la imagen de él para él mismo, es la imagen que él produce en mí y la que produzco yo misma sobre su imagen.

Una microexperiencia de la ausencia, es mi mirada la que le ausenta y le convierte en objeto, es espectro. Sin embargo no temo a pensar que la imagen sea la muerte, pues ya me he convertido en su productora.

No se trata aquí de arrebatarle la vida al instante (el instante ya esta muriendo) sino por el contrario de evidenciar de una manera bastante subjetiva aquello que Edmond Jabés ha escrito “la vida es la muerte vibrante”. La apropiación mediante el dibujo del instante de la muerte. 

 

Es bajo mi desición y por supuesto arbitraria que convierto al sujeto en Todo-imagen; ya he dictaminado, ya he predeterminado su muerte convirtiéndole en objeto y de esta manera a mi disposición. La actividad del dibujo se convierte en una compulsión clasificatoria. El sujeto como objeto.

Una imagen, la evidencia de la muerte y de la desaparición, atrae, anima morbosamente a contemplarla. Ya es desde la vida que nos pensamos la inexistencia.

 

Los dibujos se posan sobre el papel (o sobre cualquier superficie) bajo la consciencia del sujeto retratado –conciencia de su pose y de la representación subjetiva que se realiza de él- sabe que está siendo dibujado. Sabe que se repara sobre cada aspecto de su apariencia.

 

Hay algo que ha de ser develado: la mirada del otro.

Citas sacadas del tiempo, de la realidad, de aquello tan supremamente incontenible que por un instante puede ser capturado en fragmentos: las coordenadas únicas e irremplazables.

 

El dibujo, aquel registro subjetivado y condicionado por unas manos en particular, firma sobre la superficie: la conciencia sobre el otro, ese otro (uno mismo)

 

Lo que nos muestra el objeto tras de lo que se oculta.

Lo que nos engaña: lo que reconocemos

Aquello otro que se encuentra velado genera escozor: la muerte.

 

Aparición de la desaparición.

 

Es eso una muerte: agonizar y morir ante mí. No habrá un lenguaje que retorne, tan solo rondara en mí (para sí mismo)-

 

no te vayas por favor

 

Mariángela Aponte Núñez

LOS DEMONIOS

Publicado en ElBrujoDeOz/Magazin literario con etiquetas , , , , , , el Junio 3, 2009 por productohechizo

 

Si se aparecen mis demonios hoy me iré con ellos y no regresaré a vos.

Hoy es un día oscuro y pegajoso. Tu rostro es un demonio que no veré

caer como siempre caes sobre la hierba. Un rostro desgarrado seré.

En mi garganta se ha extinguido un grito que desgarra mi voz.

 

Cuando emergen de la tierra como maleza que brota apresurada

Se desborda el frío que congela mis huesos, se desbordan como líquidos

paraísos blanqueados con leche sobre tu rostro: la hierba empolvada

ha dejado marcas pigmentadas con plata. Tu rostro son mil fotos.

 

Si se aparecen tus demonios, si los veo, te dejaré y no regresaré a vos.

Pero hoy es un día oscuro y tu rostro es un demonio como lo fue ayer,

y lo sé, mi rostro es también un demonio que sobre la hierba se deja caer

para extinguir con gritos tu garganta que brota de la tierra.

 

¿WHAT AM I DOING HERE?

Publicado en ElBrujoDeOz/Magazin literario con etiquetas , , , , , , , , , , , , el Marzo 18, 2009 por productohechizo

Escribir es un ejercicio
intermedio
dibujo
letra y sentido
las palabras vuelan
quiero escribir
que he estado sentada
siglos enteros
sobre la misma piedra
y he visto
como las plantas se secan
hace viento allá afuera
pero acá
solo frío.

Las montañas yacen
movimiento
video eterno.

Los caminos se crean
ellos solos
hermafrodita
engendra
pisadas
y el fluir
del transito.

 

hermafrodita

Poemas para la Niña de la Caja

Publicado en ElBrujoDeOz/Magazin literario con etiquetas , , , , , , , el Octubre 12, 2008 por productohechizo

Hace 5 años, aproximadamente en el 2003, los entonces estudiantes de Artes Visuales de la Universidad del Valle (Cali) nos reuníamos en los talleres a crear. Nació LA NIÑA DE LA CAJA, una pequeña niña que nadie jamas había visto pero se sabía de ella que andaba con una caja; en la caja los sueños, los experimentos, los materiales, los sonidos, el tiempo y el no tiempo, el espacio vacío, la imagenes y miles de experiencias que quedaron suspendidas.

Durante nuestras reuniones escribiamos y hacíamos música con máquinas de escribir, tubos de desagües, violines viejos, teclados de juguetes, pitos y cantos. Los siguientes poemas son un registro de esos días en los que eramos libres de crear!

Celebro hoy la unión de nuestras mentes recopilando una selección! Gracias a todos mis compañeros que me hicieron ver lo que nunca creí llegar a ver!


TOKIO

Publicado en ElBrujoDeOz/Magazin literario con etiquetas , , el Agosto 11, 2008 por productohechizo

2002

Tiempo atrás me hubiera imaginado en otras circunstancias; en ese entonces lo que deseaba era vivir en el campo, cerca de una cascada; hasta llegué a inventarme un mundo submarino. Pero los tiempos fueron cambiando y ahora mis circunstancias son producto de lo que me agobia. Pues bien, me he creido viajera y hasta me salieron alas. He llegado muy lejos y no se que hacer.

Camino por lo pronto en busca de techo, porque el trancon producido por los arreglos de semejante arteria, no permiten que el flujo vehicular se desplace. El centro es el único lugar al que puedo aspirar, así que en cuanto un color rojo intenso me seduce, me dirijo en esa dirección, con los pies apuraditos por encontrar refugio. Mi mano sin permitir alguna espera, se mueve hasta alcanzar un botón; como su necesidad no es asistida pronto, vuelve a intentarlo. Descansa bajo el abrigo de otra algo amarillenta que venia a su amparo. Aquí eran más que necesarios los dolares; me despojé de algunos y me refugié.

Corro rapidísimo. Soy la mejor. Los demás no me ganarán. Soy la mejor, todos lo saben. La meta, llego a la meta. Sí, gané. ¿Qué pasa? OH! Soy un ganso ¡Que asco! ¿Por qué todos se rien? Afortunadamente he sido despertada por el patético cucú desnutrido que cantaba junto a la ventana. Definitivamente es imposible dormir tranquilamente en este lugar, sobre todo si consideramos una diferencia de horario grande en relación con la anterior. Bueno, si la noche es jóven -juventud que se me acorta cada día- saldré a recorrer estas calles con olor a jengibre y calamares o lo que sea que se mueva.

Entro entonces en ese lugar de luces; todos tan sonrientes y yo tan solita. El licor es indescriptible y para mí increible; no entiendo la necesidad de mantener el cerebro dormido para pensar y actuar; no entiendo por qué las horas pasan sin amar y pese a eso, nos creemos sensibles. Aún así, aborreciendo este estado de letargo, me tomo la copita y le hecho la última bolita a la máquina esa que se las traga, para ver si mi futuro cambia de una vez por todas y para ponerle fin a mi embriaguez.

Todo como una pelicula en las vegas: la bolita rueda, rueda, rueda o nada? Ya no lo sé. En realidad no se distinguir entre las burbujas de mi vaso que ahora contiene wisky y la bolita que da vueltas en la pantalla. Justo cuando cierro los ojos, la maquina se detiene y siento venir a esos chinos cohinos o japoneses o coreanos; bueno, los chinos esos sin venia ni nada me agarran, me arrastran y me ponen de patitas en la calle.

Tokio se abre a mi sin dinero y próxima a ser asesinada. se acerca. En medio de mi borrachera lo único que decido hacer es quedarme quieta y respirar para no morirme de paro y no ser la causante de mi muerte.

Espero el destino.

¿Cual sería mi destino?

… seguir vagando.