Archivos para ilusion

TOKIO-GA (WIM WENDERS)

Publicado en ElBrujoDeOz/Magazin literario con etiquetas , , , , , , , , , , , el Junio 22, 2009 por productohechizo

Win Wenders ha viajado a Tokio y ha observado a través del recorrido las transformaciones de la vida buscando reconocerse y aprender  sobre sí mismo en las imágenes que Otro, Ozu, ha cargado de un sentido universal.

Pero ¿Cómo traduce las imágenes de Ozu?

Wenders a través de su ojo, Wenders cíclope, vuelve a recorrer los caminos transitados;  habla desde su cotidiano enunciando y describiendo sucesos que parecieran simples, pero que guardan tras de sí un compendio de significaciones. Construye realidad al igual que Ozu con su característica real de la realidad: ha diseñado una gran apariencia.

 

En el proceso de traducción siempre se nos escapa el nivel del gesto; las líneas inferiores de la pantalla no capturan todo el volumen. Los signos lingüísticos no alcanzan a contener las palabras dichas.

Algo ha quedado (para la memoria) en el olvido.

 

Sin embargo Wenders se piensa a un ser que ha muerto; la muerte desde la vida, los instantes que se desvanecen en el tiempo. Piensa en imágenes la muerte de Ozu habiendo registrado algo más que ha muerto desde el instante mismo, pero que se identifica con la idea de “hombre” desde una japoneidad capturada con un lente de 50mm y casi a ras del suelo.

El ojo de Wenders, su cámara, suspende a quien suspende el tiempo, guardando para sí una parte del proceso, de aquel inacabado. Las fotografías y las películas:  -se acumulan en lo vivido como si fueran citas extraídas del tiempo, de la “realidad”, de aquello tan supremamente incontenible que por instantes se hace susceptible de ser fragmentado, arrancado, desgarrado- las coordenadas únicas e irremplazables.

 

Japón por su parte se ha apropiado de las imágenes, ha traducido. Una mimesis. Una transformación. Un juego más de apariencias que aunque registradas se escapan de la mirada, se desbordan de la cámara (el llanero solitario traducido al japonés) y sin embargo lo reconocemos.

Llegará nuevamente la muerte como le fue llegada a Ozu, a lo que hay de Ozu dentro de Wenders o en aquella palabra incontenible y contenida: Mu, el vacío, la nada.

Wenders ha inventado un Ozu y es aquí donde la muerte se nombra nuevamente. Wenders ha hablado a través de Otro y por Sí mismo: una doble muerte para Ozu y para Wenders o quizá dos existencias de las cuales no se diferencian suficientemente los límites para establecer cuándo termina Uno y cuándo empieza el Otro.

Cuándo muere Uno, cuándo nace el Otro, cuándo Uno muere con la muerte del Otro…..

 

Y sin embargo es bajo el nombre que algo seguimos reconociendo.

 Lo que vemos: la superficie de aquello que se oculta.

 Lo que nos engaña: lo que reconocemos.

 

EPISTOLARIO DE UN AMOR DESAPARECIDO

Publicado en ElBrujoDeOz/Magazin literario con etiquetas , , , , , , , , , , , , , , , , , el Marzo 25, 2009 por productohechizo

Sacando de mi baúl más profundo encontré unos viejos escritos de un amor que se marchó.  Los saco a la luz en espera de que las palabras se desmoronen en este blog y pierdan el sentido que alguna vez tuvieron. También porque entre tanto sentimentalismo encontre cosas interesantes. Cada uno de los escritos esta fechado, para que usted lector se de cuenta de lo viejos que son…

ELLA SIEMPRE SENTADA ESPERANDO

Junio 22 de 2004


 

Ella siempre sentada esperando.

Ella negra y vino que desde sus ojos el viento susurra los secretos de las nubes traicioneras. Ella te esta mirando, nos esta mirando y aún con lo que nos duele no quisiéramos que nos quitara los ojos de enfrente. Ella sentada, negra y de vino, siempre esta esperando el rojo de tus venas para cantarle a tu sangre.

Sabíamos que era de agua. Manos de agua. Voz de agua.

Lejana como siempre. Ella la señorita violeta que nos recorre las venas, que se ha llevado nuestra última canción, ríe mientras esta sentada, esperando como siempre.

Usted que la observa tanto, recuerda como brota el agua de sus risas. Lo permea todo, tan tranquila, nos atraviesa.


 

COMETA

Agosto 19 de 2004


Sentada sobre la arena de mis manos salía una larga línea, una cuerda que se extendía a más de cien metros sujetando un objeto hexagonal y violeta con el dibujo de una mano, que volaba con el aire.

Fue uno de esos instantes que uno quiere extender por más en el tiempo y que el espacio no se desvanezca, un sueño más. Aprendí muchas cosas a través de ese momento tan simple; aprendí que la cuerda hay que soltarla lo suficiente para que la cometa se eleve, pero hay que sostenerla con la suficiente fuerza para que siga siendo nuestra. Y la cuerda era como una especie de cordón umbilical que me unía con ese objeto que quería y a través de él podía enviar mensajes, entonces envié un telegrama. Tomé un papel con un mensaje al que le hice un agujero en la mitad, lo introduje en el palo y dejé que se elevara con el viento a través de la cuerda. Seguía pensando muchas cosas. Seguía sintiendo como siempre que no se necesita de grandes libros, de grandes autores, de querer “ser alguien” cuando no se lo es en el momento, porque hay instantes de nuestra vida que lo contienen todo dentro de una maravillosa simpleza que nos une con el universo.

El telegrama decía: te quiero. Me pregunto si te llegó el mensaje.

 

SACAR LO MAS REAL DE LO REAL

Agosto 20 de 2004


Para arrebatarle lo más real a lo real: la ilusión. Sin embargo hace falta descubrir “ si la ilusión del sentido es una ilusión vital o una ilusión destructora del mundo y de su propio sujeto”. Pero no cabe duda de que sin ella vital o destructora, o ambas, nuestros procesos vitales se reducen al mínimo; y ese mínimo contenido finalmente toma sentido tanto para ser un sin sentido, como para volverse la esencia del universo.


Entonces, dentro de la “perfección” de nuestros ideales (aunque no pretendan ser perfectos), continuamente nos vemos traicionados por las apariencias, el rastro, el indicio, la huella, que se evidencian ocultándose. Podría uno entonces resistirse a dejar huellas y sin embargo huimos de ese impulso. El miedo al vacío, al secreto, esa evidencia pura; “Pues bien, también es eso un enigma, y forma parte del enigma que no podamos soportar su carácter enigmático”. Yo, como la mayoría, no puedo soportarlo; primero porque no quiero, segundo porque mis ilusiones son otras, tercero porque me cansé de ser así. Mi día a día, un balancín entre ilusiones y realidades, realidades disfrazadas e ilusiones verídicas; una atraviesa la otra constantemente.


Hubo una línea que en su afán por dejar huella, nos atravesó; la tomamos, le dimos vuelta, la formamos, dibujó recorridos en el tiempo y en el espacio. Entre tus huellas y las mías formamos un lenguaje, un registro más, pero me queda casi imposible entender que cambies de lenguaje sin antes ser advertida y el esfuerzo por permanecer atenta a esos cambios es muy alto y ya no lo quiero hacer. Entonces con mi patético espíritu conciliador en exceso, pienso y pienso en lo que tu quieres y lo que yo quiero para ver si se puede ( de lo que estoy completamente segura y como usted muy bien lo dijo dos veces, cuando uno quiere puede) unir parte de tus intereses y los míos. Pero claro es difícil cuando uno tiene algo que estar dispuesto a perder. Perder la seguridad de las ilusiones particulares.


Y no dije nada por muchas razones. Frente a ello ¿uno que puede decir? “bacano”, “bien”… !!!!!!!. Yo ya dije lo que tenía que decir, es más me he excedido; conociendo parte de mí, no suelo hacer lo que he hecho, pero lo hice. Ilusionada y queriendo que hiciera parte de una idea de realidad, te envié a través de mi oficina de correos tres telegramas con indicios para ver si de pronto, quizá, se descubría algo. Y uno siempre espera y guarda esperanzas…. Y un día me enamoré y luego lloré y vomité. Me fui al mar, me bañé dejando en el agua muchas cosas. Volví, otra inevitablemente, siempre.

Te quiero, pero te quiero menos. Son muchas cosas las que me hacen quererte y son otras las que me hacen dejar de quererte; me cansa el balancín. A veces es como vivir en un barco y su prolongado vaivén.

La posibilidad de que te vayas, para mi es un hecho desde que te conocí, es más podría contarte que desde antes lo sabía, pero me da pereza. No es nuevo que me lo digas, como tampoco es nuevo para mi que un día estes montado en un caballo maravilloso y al otro me salgas con tristezas… entonces yo te dejos jugar con tu balancín… No dije nada, me da tristeza tu soledad y por eso solo mis ojos hablaron. El resto ya lo se.


IMPOTENCIA

Noviembre 02 de 2004

IMPOTENCIA

SUEÑO PESADO, VOLUNTAD AUSENTE

RUIDOS PERDIDOS, ANGUSTIA VIGENTE

ESPIRITU OLVIDADO , CUERPO IGNORADO

FRIO PENETRANTE , SILENCIO REINANTE.

 

TACITO

PRESENCIA INVISIBLE DE SABIDURÍA EXTENSA,

OJOS AGUDOS DE DISMINUIDO ALCANCE,

PRESENCIA QUE ESCUCHA SIN SER ADVERTIDA,

OIDOS INMENSOS DE MARES CON VIDA.

 

 

 

MI QUERIDO BROCOLI

Noviembre 19 de 2004

Mein geehrter Brokkoli: das Leben ist schön. Jeden Morgen höre ich neue Klänge zu, die zu Geschwindigkeiten reisen, die ich kaum erkenne. Ich stelle mir das, das es ein Ihrer kleinen Schnarchen ist, vielleicht vor; dann vor dem Öffnen der Augen umarme ich mein Polster und ich lege meinen Kopf in ihm zurück, als ob mein Kopf in Ihrer Brust wäre.

Meu querido brócolos: a vida está bonita. Todas as manhãs eu escuto sons novos que viajam a velocidades que eu quase não reconheço. Eu imagino isso talvez é um de seus roncos pequenos; então antes de abrir os olhos, eu abraço minha almofada e eu reclino minha cabeça nele, como se minha cabeça estivesse em seu tórax.

Ma chère brocoli: la vie est belle. Chaque matin j’écoute nouveaux sons qui voyagent à vitesses que je reconnais à peine. J’imagine cela peut-être c’est un de vos petits ronflements; alors avant d’ouvrir les yeux, j’étreins mon coussin et je repose ma tête dans lui, comme si ma tête serait dans votre poitrine.

Il mio caro broccoli: la vita è bella. Ogni mattina io do ascolto suoni nuovi che viaggiano a velocità che io non riconosco proprio. Io forse immagino quello è uno di Suo piccolo russa; poi prima di aprire gli occhi, io abbraccio il mio cuscino ed io reclino la mia testa in lui, come se la mia testa fosse nel Suo torace.

My dear broccoli: the life is beautiful. Every morning I listen new sounds that travel to speeds that I hardly recognize. I imagine that perhaps it is one of your small snores; then before opening the eyes, I hug my cushion and I recline my head in him, as if my head would be in your chest.


LA CICATRIZ

Marzo 31 de 2005


Mis días pasan entre hojas y hojas con manchas y agujeros. Leo. Me pierdo entre la lógica de Charles Dogson, me pierdo entre los rizomas de Deleuze, me pierdo en las viñetas de Spawn, me pierdo en los poemas de Celàn… me pierdo…

Y cuando creo encontrar algo estas vos enredado entre ellos y siento que la distancia y la ausencia son el abono para que mi cariño crezca.

Espero paciente a tus respuestas…

 

Ahora hay una muñeca que me acompaña en la noches, pero le ha regalado sus brazos a la luna y no me puede abrazar. La muñeca la construyó aleja.

 

En mi espalda ha quedado una cicatriz. La sangre se fue secando formando un círculo oscuro y rugoso que luego empezó a desboronarse. En su lugar quedó un circulo más blanco que contiene la última imagen que guardo de vos; pero nunca he visto el circulo… y como no lo he visto no ha habido ni última vez, ni despedida, ni imagen.

Mi tatuaje es una cicatriz que imagino.

 

Cuando estuve en Bogotá, una noche salí a tomarme unas cervezas. Hacía mucho frío y yo me fumaba un cigarrillo; el lugar era una terraza muy linda, con una decoración bastante acogedora. Había mucha gente pero todos hablaban bajito. De repente se acerca a mi mesa un hombre que decía llamarse Dionisio y me dice “a esta mesa le han obsequiado uno de los mejores vinos. Alcanza para todos y es del color de la sangre. Es una invitación al diálogo, es una invitación al amor. Es una celebración”. En seguida tomó un pincel de pelos suaves humedecido con agua y sobre un papel dibujo un par de copas casi transparentes; luego sobre cada una puso una gota de tinta roja. Tomó el papel y con un movimiento muy rápido mezcló el agua de las copas con la tinta roja. El dibujo estaba completo. Yo le pedí que lo fechara.

Cada uno de mis ojos dibujaba con agua un par de copas sobre mi cara. Con un movimiento muy rápido pasé mis manos. El dibujo estaba completo.