Murió. Terminó fulminantemente con su vida. El militar había tomado un tractor y había decidido llevarse consigo todo a su paso. Un atentado suicida. Hemos vuelto a nuestro futuro y nuevamente es una era salvaje. Por nuestra vida degrada somos los testigos diarios de la muerte y el miedo.
Horror a la destrucción, poética de la desaparición. Bloques de restos se deslizan por las paredes y los techos. La guerra es la fragmentación más profunda y radical. Cada fragmento de lo que se ha ido es un monumento vívido a la atrocidad. La guerra: la empresa humana de la angustia.
Militares que obedecen órdenes ciegas. La tortura y el ángel del exterminio. Bostezo ante la masacre. Arrancar la cicatriz y ver sangrar una vez más la herida.
Monjes con corbatas alzan sus manos y su voz para iniciar nuevamente la inquisición.
Quizá algo bueno podría salir de tanta sangre.
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SONG FOR A SUBMARINE HOUSE
Infection, infection
there is an invation
when my house broke down
my father was gone
Reflection:
my mother never come back.
Under the water
flashing shoes
there is my bed
there are my dolls
a pot is my bot
swimming stove
icebox submarine
…broke downs…
Small brother
You have chicken pox
I have medicines
5 diplomatic notes
In my ghost village
with rainfalls desapears
all my dreams
and my pets too.
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Siento la muerte en las tardes cuando Cali se vuelve amarilla.
Banderas de colores ondean sobre las Américas.
El pelao pasa golpeando las llantas a los autobuses y un trinar de monedas recibe a cambio.
Luego el edificio rosa, la cascada del parque del correo, concierto de pitos como chicharras y la luz es casi perfecta.
Me desplazo
en un rio
que no es el mismo.